Para la diputada Lucille Méthé, el trabajo que viene desarrollando la Comisión Bouchard – Taylor, sobre el estudio de las concesiones razonables de carácter religioso en la vida pública quebequense, es de vital importancia para el futuro de la sociedad provincial. Para la legisladora, “la comisión es una suerte de terapia colectiva sobre la inmigración, que escucha a todos los actores involucrados, a quebequenses e inmigrantes”. Sostiene que “Quebec es como un planeta en miniatura por su multiculturalismo: es una riqueza inmensa que hay que saber valorar y potenciar”
Con respecto a las concesiones, especialmente de carácter religioso, que solicitan algunas comunidades de inmigrantes, la diputada Methé reafirma el carácter laico de las instituciones públicas de Quebec. Además, sostiene que si esas demandas de concesiones implican, de alguna manera, desconocer ciertos derechos adquiridos durante los últimos 30 a 40 años (como los que aseguran la igualdad de sexos, a modo de ejemplo), no está a favor de ellas. Para la diputada, el mensaje que hay que dar es: “quienes no se adapten a este modelo de sociedad no están obligados a venir y vivir aquí”. Sostiene al respecto que “la religión se puede practicar libremente en la intimidad del hogar o en los templos, pero que no es necesario hacerlo públicamente”. De acuerdo a las palabras de la representante “adequista”, la laicidad es un “valor indiscutido” del Estado quebequés. Precisa: “¿por qué tenemos que adaptar una sala para rezar en nuestras escuelas y universidades?” “No lo hacen los católicos -agrega- por qué lo podrían hacer los musulmanes, por dar un ejemplo”.
Todas estas cuestiones, serán debatidas en el seno de la ADQ, tras las conclusiones y resultados que obtenga la Comisión Bouchard-Taylor y podrían ser consagradas en “una Constitución propia que Quebec necesita tener”, reflexiona nuestra interlocutora.